En un contexto económico marcado por la cautela de los consumidores, los comercios dedicados a la venta de artículos regionales y regalos también sienten el impacto de la reducción del consumo. Sin embargo, para Roberto Mandrini, histórico comerciante y artesano de Coronel Pringles, todavía existen productos que mantienen un buen nivel de ventas gracias a su utilidad y a la calidad que ofrecen.
Desde su local, donde conviven cuchillos artesanales, mates, termos, relojes, llaveros y trabajos personalizados, Mandrini aseguró que el comportamiento del cliente ha cambiado, aunque todavía encuentra motivos para mostrarse optimista. "Está duro, pero el cuchillo sigue siendo un producto que sale mucho. Tengo cuchillos que valen menos que un kilo de carne y la gente los compra porque sabe que es algo útil y que dura muchos años", explicó.
Entre los artículos más buscados también aparecen los mates y los accesorios relacionados con una de las costumbres más arraigadas de los argentinos. "Se venden tanto los mates económicos como los de alta calidad. He vendido mates muy caros también. Creo que el furor del mate sigue muy vigente y la gente busca productos de buena calidad. Por suerte se siguen vendiendo y eso nos pone contentos", señaló.
En cuanto a los termos, Mandrini destacó una situación que sorprendió al mercado durante los últimos meses. "Los termos bajaron bastante de precio porque son productos importados. Hubo una época en la que llegaban muy caros, pero ahora los costos bajaron y eso hizo que sean más accesibles. Lo mismo pasó con los vasos térmicos para café, que hoy tienen valores mucho más razonables que hace un año y medio", comentó.
En el caso de los cuchillos, explicó que existe una amplia variedad para todos los bolsillos. "Tengo desde cuchillos muy económicos hasta piezas de alta gama. Muchas veces vienen cinco amigos, juntan el dinero y compran un cuchillo de excelente calidad. Cuando uno hace la comparación con el precio de algunos alimentos, termina entendiendo que no es un gasto tan grande para un producto que va a durar toda la vida", afirmó.
Además de la venta de artículos regionales, Mandrini continúa desarrollando los trabajos artesanales que lo caracterizan desde hace décadas, especialmente los tallados y carteles personalizados. "Eso sigue bastante parejo. Desde los 16 años hago carteles y siempre hubo trabajo. Cambió un poco porque ahora muchos utilizan carteles de acero cortados con láser, pero en el campo siguen encargando mucho los carteles tradicionales y eso se mantiene", explicó.
El comerciante también resaltó que la diversificación de servicios resulta fundamental para sostener la actividad. "Además de vender, estoy afilando muchos cuchillos y muchas tijeras. Uno tiene que rebuscársela y ofrecer distintos servicios para seguir trabajando", sostuvo.
Al realizar un balance del primer semestre de 2026, Mandrini se mostró agradecido por el acompañamiento de sus clientes, aunque reconoció que el contexto económico obliga a adaptarse. "Estoy más que agradecido. Para mí fue un semestre parejo y sigo contento porque la gente continúa viniendo. Se nota que hay menos movimiento y también que muchas personas compran por internet, así que el sistema cambió bastante", indicó.
Finalmente, reflexionó sobre la situación económica y el impacto que tiene en el poder adquisitivo. "Hoy los sueldos quedaron muy atrás y todo parece caro. Hay gente a la que le va muy bien, otros están más o menos y muchos trabajan muchísimo para llegar a fin de mes. Pero cuando necesitan hacer un regalo o comprar un artículo que realmente les sirve, hacen el esfuerzo. No será como antes, pero todavía se puede vender y eso nos permite seguir adelante", concluyó.